HOLLYWOOD BABYLON PARTE I: MARLENE DIETRICH

“¿En qué te gustaría trabajar de verdad, Marlene? ¿En romper el corazón de todos los hombres por 10 centavos? Sabes que siempre podrás romper el mío por cinco centavos, y aun así te devolveré la moneda.”   Eso le decía Ernest Hemingway a través de las numerosas cartas que intercambiaba con la glamorosa actriz alemana que por entonces se encontraba, al igual que él, rondando ya los 50.

Curiosamente, el romance de ambos se mantuvo únicamente en el campo de lo platónico, sin consumarse físicamente. Aunque el historial amoroso de los dos haya sido célebre por su larga extensión, y el de ella particularmente incluyendo a personalidades de tan alto nivel como Greta Garbo, Edith Piaf, John Wayne y Joe Kennedy, al igual que su hijo el carismático J. F. Kennedy. De cualquier forma, Hemingway y ella vivieron lo que él llamó “una pasión desincronizada”. Pero más allá de cautivar al célebre autor, la misteriosa kraut había conquistado a toda una nación al otro lado del atlántico, lejos de la suya.

042-ernest-hemingway-theredlist

Durante los comienzos de su carrera, y con su lánguida mirada, llamativas piernas y  actitud irreverente, Marlene había logrado embelesar la naciente industria hollywoodense durante los años 30. La época dorada para el cine estadounidense que daba cuenta del creciente poderío de esa nación durante el incipiente siglo XX. La misma potencia económica y militar que durante la siguiente década estaría enfrentando enérgicamente al nazismo, esa legión que amenazaría al resto de Europa desde la tierra natal de Dietrich.

Pese a que venía trabajando como actriz de teatro y cine desde más de una década, Marlene consiguió dar su primer salto al estrellato en 1930 con el largometraje “The Blue Angel” gracias a sus torneadas piernas. “Lola-Lola”, la sensual chica de cabaret que interpretaba, mostraba por completo sus muslos. Llegaría a ser icónica aquella postal que la exponía sentada sobre una mesa del bar exhibiendo desparpajadamente sus piernas. La película, si bien producida en Alemania, también sería distribuida en Estados Unidos y pondría a la joven actriz europea en la mira de la Paramount.

A finales de ese mismo año, Dietrich ya estaba protagonizando “Morocco” junto al codiciado Gary Cooper. No perdió oportunidad para disfrutar en la cama junto a este, así como durante el rodaje tampoco desaprovechó el encanto de su look andrógino y, vestida de esmoquin, sombrero de copa y con una gran naturalidad, se acercó a otra mujer en escena para besarla frente a la cámara. Aquel sería el primer beso lésbico documentado en la historia del cine y le traería popularidad y halagos, pero sobre todo incitaría una sonada polémica, tanto en su país como en Norteamérica.

No obstante, retratar a Marlene como un personaje superficial, o netamente obsesionado con su imagen y con la práctica del sexo sería, cuando menos, injusto: El carácter rebelde de Marlene trascendía a la esfera de sus ideales políticos, y no solo estaría dispuesta a hablar abiertamente de sus posturas, sino que actuaría acorde con ellas. Era, antes que una elegante dama, una mujer de armas tomar y justamente eso haría de una forma bastante literal al estallar la segunda guerra mundial.

El ministro para la ilustración pública y propaganda del Reich, Joseph Goebbels, había extendido a la actriz reiteradas y generosas invitaciones para volver a su patria y brillar en la industria cinematográfica alemana, financiada, por supuesto, por el nacional-socialismo. Hitler estaba convencido de la importancia de alejar a Marlene del imperio hollywoodense, en gran medida manejado por empresarios y artistas judíos. Anhelaba verla convertida en un ícono del nazismo. Entre las múltiples preocupaciones de Adolf por entonces, estaba la pesadilla de ver a la rubia berlinesa en la pantalla grande hablando en inglés y provocando las fantasías del libidinoso pueblo americano.

Actress Marlene Dietrich kisses a soldier returning home from war, 1945

Ante tal situación, Dietrich solo supo declinar sus propuestas y declarar ante los medios un hondo repudio por el régimen hitleriano. Y, para mayor ofensa optó por instar con vehemencia al pueblo alemán a descreer de las promesas del gobierno comandado por el führer. Se dedicó a la labor de emitir propaganda anti-nazi y grabó con su voz una nostálgica versión del famoso tema “Lili Marleen”, que narra la historia de amor de un soldado, con el propósito de influir en la moral de los combatientes germanos y tentarlos a dimitir.

Luego de hacerse ciudadana estadounidense, se unió a la incursión bélica del ejército del país del tío Sam. Hija de un oficial prusiano, había sido criada con el temple necesario para aventurarse a la extenuante rutina que suponía el participar de tal escenario.  Fue así como dejó de ser la actriz mejor pagada del mundo (durante 1935 facturó alrededor de $500.000 USD) para años después – durante el tiempo de su servicio en el campo de batalla-, devengar $21 dólares al mes, el sueldo de un recluta. Sus convicciones las llevaron a viajar desde África hasta Groenlandia levantando la moral de las tropas aliadas. Ofreciendo actuaciones, discursos y poniéndose en la línea de ataque cuando era necesario.

Durante esos meses, tuvo la suerte de sobrevivir a varios cruentos ataques, y estuvo cerca de perecer a causa de neumonía en dos ocasiones. En 1945 fue nombrada capitana del ejército americano, para entonces contaba con 44 años. Al margen de esa carrera oficial, se cree que cumplió misiones secretas como espía para la OSS (Organización de Seguridad Secreta, ahora CIA), una labor bastante infrecuente para una celebridad, muchos menos femenina y extranjera.

1 Comment

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s